El momento
Aquí, absorbido por poemas de Rimbaud,
hipnotizado ante la cubierta de un libro de Goethe
anaranjado como mis sábanas
y que estuvo en anónimas manos antes que
en las mías.
Aquí, con los párpados pesados cayendo
confirmando un sueño mal conciliado
arrepentido del vino que anoche
fluía sin parar.
Pero aquí, feliz y contento en mi gélido palacio
sin resquicio de frío exterior
ante un contexto envidiable:
absorbido por poemas de Rimbaud,
hipnotizado ante la cubierta de un libro de Goethe.
Me encuentro sentado, impotente
ante lo que te llega, amiga mía,
sin saber qué de bueno puedo hacer
y cuánto de malo hice,
para tambalear una amistad de la que
hoy me enorgullezco.
Pasas por malos momentos,
el olor a hospital llenará tu día
si no lo está llenando ya.
También el mío, de otro modo, pero igual
me llega ese aroma, que por desgracia
tan rápido reconozco.
Volverás, eso espero, con ánimos intactos,
experiencia a cuestas y vivencias por llegar,
con esa medio sonrisa que, tímida,
a veces me hace pensar que no eres tan
inaccesible como creía.
Pero me pregunto, ¿qúe puedo hacer yo
desde esta insalvable distancia,
sino pensar en ti?.
Ojalá hoy creyera en algo.
Rezaría, pues, en esta mañana gris,
por tu aciago día.
Pero no creo, y mi único remedio
es pensar en las cosas vividas,
en los momentos buenos
que tú me diste y, espero, yo te diera,
aunque fueran ni la mitad de
lo que tú ofreciste.
M.T.

4 comentarios:
Como darditos pequeños... me quedo con esto:
"Aquí, con los párpados pesados cayendo
confirmando un sueño mal conciliado
arrepentido del vino que anoche
fluía sin parar."
lo del sueño mal conciliado es tan real como punzante...
Un beso!
Sí, la verdad es que es así. Es la parte que más me gusta...
Besos!!
Muy buenos poemas, un saludo!
Aquí también yo, feliz en este cuaderno existencial, contento de la breve charla de ayer... No todos los puentes se rompen.
Un abrazo.
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